Giverny
El maestro del impresionismo, Claude Monet, vivió los 43 últimos años de su vida (de 1883 a 1926) en la célebre y encantadora casa de Giverny (Eure) en Normandía, hoy transformada en museo. Catalogada como monumento histórico, recibe 500000 visitantes al año.
El visitante espera cruzarse con el maestro y su familia en esta casa romántica tan bien conservada, rodeada de árboles y flores, iluminada por la luz impresionista. Allí se encuentran, su salón taller, los colores, los apartamentos y la cocina familiar con sus cacerolas de cobre y los azulejos azules, los muebles y las famosas estampas japonesas, fuente de inspiración del pintor.
Fuera, el jardín de agua le hace entrar en el universo estético y vegetal de Monet, con sus glicinas, azaleas, rosas o peonías. También hay un estanque, un puente japonés, sauces llorones y por supuesto los nenúfares que ha inmortalizado en sus pinturas. Giverny Monet es pura magia, un verdadero cuadro viviente por el que da gusto pasearse. Una obra maestra natural salvada de la degradación gracias a los mecenas americanos.