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Todos los datos sobre la Torre Eiffel

Todos los datos sobre la Torre Eiffel

Construida en el eje de la explanada de Champs de Mars en París, la Torre Eiffel presenta una arquitectura original basada sobre cuatro pilares metálicos que, a modo de arbotantes, culminan en una especie de poste. En un principio, la Torre supuso un auténtico desafío técnico y arquitectónico, pero de inmediato se convirtió en el emblema de la ciudad de París y en sinónimo de innovación y proeza. Hoy en día, su silueta es reconocible en el mundo entero, está anclada profundamente en el imaginario colectivo, irremediablemente asociada a la idea de grandeza, y es fuente de inspiración tanto de artistas como de los espíritus más soñadores.

Desde su nacimiento hasta la madurez del proyecto

El proyecto de la Torre Eiffel fue concebido por el equipo del empresario Gustave Eiffel, que participó en el concurso publicado en el Diario oficial con motivo de la celebración de la Exposición Universal de 1889. Elegido entre una centena de proyectos, esta utopía de 300 metros de altura adquirirá su forma definitiva tras dos años, dos meses y cinco días de trabajo sobre el terreno. Inaugurada el 31 de marzo de 1889, logró atraer a dos millones de visitantes durante la exposición y, a pesar de toda la polémica que suscitó durante su construcción, terminó conquistando el corazón de los parisinos. Concebida para permanecer en pie tan solo 20 años, terminó por incorporarse a la silueta urbana de París para no desaparecer nunca más, debido principalmente a sus funciones como antena de radio. Visitas

La Torre Eiffel está inscrita en los monumentos históricos desde 1964 y disfruta de la categoría de Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1991. Atrae a cerca de siete millones de visitantes al año, del que el 75 % son extranjeros, lo que la convierte en el símbolo indiscutible de Francia en todo el mundo. Es el primer monumento de pago del mundo y, desde su inauguración en 1889, ha recibido más de 250 millones de visitas (entradas Torre Eiffel).

La Torre Eiffel en cifras:

  • 312 m de altura
  • 1710 escalones hasta la cima
  • 10 100 toneladas de hierro
  • 2 500 000 remaches
  • 20 000 bombillas (para los destellos)
  • 60 toneladas de pintura en cada reforma
  • Cada ascensor asciende a una velocidad de 2 m/s
  • En días de mucho viento, la cima de la torre puede llegar a oscilar hasta 18 cm

Para más información, consulte la documentación gráfica sobre la Torre Eiffel en cifras.

Aplicaciones técnicas

Si quiere saberlo todo sobre la Torre Eiffel, no se olvide de consultar su historia científica. No solo es una proeza estética, sino que, desde su inauguración, Gustave Eiffel también quiso hacer de esta aventura una oportunidad para desarrollar experimentos. La Torre Eiffel ejerció de laboratorio de meteorología, centro de estudios sobre aerodinámica, física y emisiones de transmisiones de radio... En definitiva, ha desempeñado las funciones de un auténtico centro de investigación e innovación. Incluso hoy en día, la torre garantiza, gracias a las 120 antenas anidadas en la cima, la difusión de las ondas de radio, televisión y TNT. Equipada con nueve pararrayos y ocho tomas a tierra, la torre constituye en sí misma un inmenso pararrayos que sirve de protección para una amplia zona a su alrededor.

Hazañas y desafíos

¿Y qué mejor sitio para plantearse tal desafío? Desde un principio, la construcción de la Torre Eiffel ya suscitó en el siglo XIX todo tipo de apuestas y planteó enormes retos. Asimismo, fueron muchos los inventores y deportistas que utilizaron la Torre para hacer alarde de sus proezas, como el “hombre pájaro”, que en 1912 se lanzó en paracaídas desde el primer piso; Pièrre Labric, que bajó desde el primer piso en bicicleta en 1923; los alpinistas Guido Magnone y René Desmaison, que escalaron la torre en 1964; A.J. Hackett, que saltó con una cuerda elástica desde el segundo piso en 1987; el funambulista Philippe Petit que, en 1989, alcanzó la Torre desde el Palacio de Chaillot caminando sobre un cable tendido; e incluso, el triatleta Yves Lossouarn, que culminó la torre a pie en un tiempo de 8 minutos y 51 segundos en 1995.

En cuanto a las hazañas más insolentes, se puede citar también la de Víctor Lustig, el timador que en 1925 logró vender la torre a un chatarrero, haciéndose pasar por el jefe del gabinete del Ministerio de Correos y Telégrafos francés de la época.

Influencia turística o cultural

Símbolo de París y de toda Francia, la silueta de esta delicada dama de hierro es mundialmente conocida. De hecho, existen numerosas copias tanto en Francia como en el extranjero. La más conocida se encuentra en Las Vegas, pero también hay otras copias en Canadá, Japón e incluso en Bolivia, Honduras, Vietnam o Kazajistán. Desde su construcción, la Torre Eiffel ha estado muy presente en la cultura francesa y ha servido de fuente de inspiración a numerosos artistas. Es el caso de poetas como Guillaume Apollinaire, Blaise Cendrars o Jean Cocteau, pero también de pintores como Chagall, Dufy, Delaunay. Del mismo modo, ha servido de inspiración tanto a intérpretes de canciones dedicadas a la Torre Eiffel (Mistinguett, Charles Trénet, Dutronc, etc.), como a cineastas. Encontramos referencias a la Torre en distintas películas: desde Zazie en el metro (1960), hasta Supermán II (1980); en películas de James Bond, como Panorama para matar (1985) o en la película protagonizada por Jackie Chan, Hora punta 3 (2007). Su omnipresencia geográfica y cultural ha contribuido a forjar esa fama legendaria de la que goza, la de la imagen de esa gran dama de hierro indisolublemente unida a París.